Buscando por la red para superar los límites
Buscando por la red para superar los límites
  • 6 octubre, 2010

Fue una tarde agotadora. Buscando las sábanas de Algodón de Egipto recorrimos varios centros comerciales. Mi madre y yo creíamos que iba a ser más fácil encontrar lo que buscábamos, pero sin embargo resultó más tedioso de lo que pensábamos.
Encontrábamos sábanas de 200 hilos, que si bien eran estupendas, sin embargo no se ajustaban a la idea que ya me había formado al recordar las que tenía mi madre en casa. No sé porqué, pero el hecho es que estaba muy interesada en encontrar el mismo tipo de sábanas. Yo necesitaba que tuvieran mucho cuerpo, -las que yo recordaba eran de 400 hilos-,y que resultaran crujientes; así que aunque las que habíamos visto no estaban mal, quise seguir mirando, y por ahora no desistir en el empeño.
Después de varios intentos en tres centros comerciales, y un poco cansadas de ir de un sitio para otro, aparcando, desaparcando, buscando la tienda por las galerías del centro comercial, me cuestioné si era posible conformarme con la oferta que había encontrado y no seguir buscando más.
Recordé en ese momento una frase que había escuchado hacía unos días y que me había impactado enormemente: “En el límite está el ilímite” (Iago Pérez Santalla). Se la había escuchado a una persona muy especial, y en las que esas palabras cobraban todo su sentido. Era un hombre que vivía con importantes restricciones físicas consecuencia de una parálisis cerebral. Pocas veces he escuchado a una persona que tuviera tan claro lo que para él significaba vivir. Hablaba de la incapacidad como una manera de encontrar las capacidades, e incluso los talentos. Cuando le escuché pensé que era muy cierto, y que realmente las personas felices eran las que habían desarrollado capacidades a través de sus incapacidades.
Así que pensé que no debía claudicar en mi deseo tan personal y tan legítimo, como era encontrar y poseer mis propias sábanas de 400 hilos de Algodón de Egipto – ¿Por qué no desearlas y conseguirlas?, ¿por qué no llegar hasta el final de mi propósito?-
No debía abandonar, sino todo lo contrario, debía buscar en mí los recursos que tenía a mi alcance para conseguir lo que me había propuesto.
Así que tome rumbo para mi casa con la intención de buscar en la red alguna tienda on-line dedicada a sábanas. Claro está que antes tuve que discutir con mi madre, la cual no sentía ninguna confianza en las compras por internet, pues no entiende que puedas hacer una compra a través del ordenador, que te la manden a casa, y que además puedas devolverla si no estás conforme con el artículo comprado. Yo cada vez uso más la red para hacer compras, sobre todo de libros, discos e incluso a veces la compra de la semana -le estoy cogiendo el truco- , pues realmente me ahorro mucho tiempo. Lo cierto es que no sé cómo no se me había ocurrido antes, puede que fuera porque al ser un producto tan específico creí que no habría una tienda dedicada exclusivamente a él.
Y cuál fue mi sorpresa cuando nada más introducir en el buscador sábanas de algodón de Egipto, me salió una página dónde pude encontrar una amplia gama de artículos, de distintos tamaños, color y número de hilos: había sábanas de 200, 400 y 600 hilos, con una fotografías muy logradas, dónde me podía hacer una idea de cómo quedaban en la cama, y además ver el detalle del tejido. Me pareció fabuloso. Además no me parecieron tan caras como pensaba que me iban a salir. Total que con un clic tenía a mi alcance las sábanas de mis sueños (nunca mejor dicho) que me llegarían a mi domicilio en un corto plazo de tiempo.
¡Por fin lo conseguí! Superé los límites.